Qué piden GOV.UK y la Oficina de Pasaportes
La foto impresa mide 35x45 mm y se entregan 2 copias idénticas. El fondo debe ser liso, crema o gris claro (entre un 5 % y un 10 % de gris). En la versión digital se acepta un fondo liso de color claro.
- Cabeza de 29 a 34 mm de barbilla a coronilla.
- Sin anteojos, salvo que deba llevarlos; en ese caso nunca con cristales tintados.
- Tocados solo por motivos religiosos, con el rostro completamente visible.
Cómo hacerla en casa con el celular
Colóquese ante una pared lisa y clara, con luz uniforme y sin flash. La foto digital debe haberse tomado en el último mes. Mire de frente, con expresión neutra y la boca cerrada.
- No recorte la imagen usted mismo: la Oficina de Pasaportes la recorta al tramitarla.
- Evite sombras en la cara o detrás de la cabeza.
- Sujete bien el teléfono para que la imagen no salga borrosa.
Con nuestra herramienta, el archivo se prepara a 600x772 píxeles, con fondo corregido y comprobación de composición.
Causas comunes de rechazo
- Fondo con sombras, dibujos o de un tono no admitido.
- Cristales tintados o reflejos en las lentes.
- Cabeza fuera del rango de 29 a 34 mm.
- Foto digital con más de un mes de antigüedad.
- Imagen borrosa, retocada o con el rostro parcialmente cubierto.
Cómo imprimirla o subirla
Para el trámite en papel, imprima 2 fotos idénticas de 35x45 mm a 300 ppp en papel fotográfico. Para el trámite en línea, el archivo debe ser JPG y pesar entre 50 KB y 10 MB. Revise las instrucciones vigentes en GOV.UK antes de enviar la solicitud.
Consejos antes de enviar la foto
Revise la imagen con calma antes de continuar: los dos ojos deben verse abiertos, la boca cerrada y el rostro iluminado de forma pareja. Si lleva el cabello sobre la cara, recójalo para que no tape los ojos ni los contornos del rostro.
Si va a imprimir, haga primero una prueba en papel normal y mida con regla que la foto salga a 35x45 mm. Desactive el ajuste automático a la página en la impresora, porque cambia la escala. Imprima las dos copias en la misma hoja para que sean idénticas en tono y encuadre, y recórtelas sin dejar bordes blancos.
Si el rostro queda demasiado pequeño o descentrado, vuelva a tomar la foto en lugar de ampliarla: así conserva la nitidez que necesita la imagen.